
La gingivitis es una afección común que puede afectar a cualquier persona que no cuide bien su higiene bucal. Sin embargo, hay otros factores que pueden aumentar el riesgo de contraer gingivitis: uno de ellos es el tabaco. Rapé es un producto del tabaco que contiene nicotina y otras sustancias que pueden irritar y dañar las encías. Colocar una calada bajo el labio presiona las encías contra los dientes, lo que puede hacer que las encías se retraigan y dejen al descubierto los cuellos de los dientes. Esto hace que los dientes sean más sensibles al frío, al calor y al ácido, y permite que las bacterias penetren más fácilmente entre el diente y la encía. Las bacterias pueden causar una infección en las encías, que puede extenderse a la dentina y provocar periodontitis si no se trata a tiempo.
Los síntomas de la gingivitis son que las encías están rojas, hinchadas, sensibles y sangran con facilidad al cepillarse o utilizar el hilo dental. Las encías sanas son de color rosa. Las encías rojas indican que las encías no están sanas. También puede sentir ardor o un sabor desagradable en la boca. Si tiene estos síntomas, debe acudir a un dentista o higienista dental para que le examine y le ofrezca un posible tratamiento. El tratamiento suele consistir en limpiar las encías y eliminar el sarro y la placa, que son depósitos bacterianos en los dientes. También es posible que te den consejos para mejorar tu higiene bucal y prevenir nuevas infecciones. Es importante seguir estos consejos y someterse a revisiones dentales periódicas.
La mejor manera de evitar la gingivitis es dejar de fumar y cuidar bien su higiene bucal. Esto significa cepillarse los dientes dos veces al día con pasta dentífrica fluorada, utilizar hilo dental o cepillado interdental una vez al día y enjuagarse la boca con barniz fluorado o colutorio. También debes evitar comer y beber demasiados alimentos dulces y ácidos, que pueden dañar tus dientes y encías.
